La progredumbre defiende a toda costa a la escoria musulmana
Julio 4, 2008Hoy el periódico Minuto Digital publica una noticia repugnante allá donde las haya: dos moros violaron públicamente en Bruselas, la capital de Europa, a una chica belga de 21 años por no llevar ese apestoso trapo islámico en la cabeza. La chica no era musulmana, pero eso poco importó a esos abyectos sarracenos, que la violaron como “castigo” por no respetar las salvajes y paleolíticas costumbres de su religión. Igual de denigrante fue la cobardía de las personas que observaron la escena y no intervinieron para evitarla y para dar a esas ratas musulmanas la mala muerte que merecen.
También hoy alguien ha publicado esta noticia en la red social Menéame. Vistos los comentarios de algunos usuarios, he llegado a la conclusión que ser “progre” y “de izquierdas” es la mayor inmoralidad que se puede cometer en este mundo. Después de leer los comentarios de esos descerebrados prosocialistas he concluído que toda persona decente tiene que ser de derechas a la fuerza, o no es decente. Algunos subnormales incluso han puesto en duda la veracidad de la noticia, hasta que alguien sensato (y por lo tanto de derechas a la fuerza) les ha puesto un enlace con los más de 5.000 resultados que ofrece el buscador Google sobre el suceso para demostrar a esas perturbadas mentes que el artículo no es un invento de los “fachas”.
Es incomprensible como algunos usuarios indecentes (por lo tanto, de izquierdas a la fuerza) pueden justificar ese crímen sólo porque lo han cometido dos moros. Unos le quitan hierro, otros no lo ven tan grave, otros dicen que en España también hay violadores, etc. Lo que sea para no reconocer que sus postulados progres sobre la multiculturalidad y la Alianza de Civilizaciones no generan más que delincuencia, dejadez, suciedad y el llenado de Europa de chusma tercermundista incivilizada y delincuente.
Esos progres le hacen tanto daño a Europa como los invasores que defienden. Por lo tanto, los unos sobran igual que los otros.
Publicado por colaboracionistas

